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Mostrando entradas de enero, 2012

OPINAR NO ES CRITICAR, Columna para El Nuevo Siglo

Esta es mi columna 457 para El Nuevo Siglo y debo decir que escribir mi opinión sobre lo que veo que pasa en el país en lo político, lo económico y lo filosófico es un placer.

Lo curioso es que con esta experiencia me queda una lección un tanto amarga: a los lectores les gusta que las columnas sean críticas, que hagan señalamientos contra algo o contra alguien y que sean negativas; si las columnas hacen diagnósticos, propuestas o reflexiones no son relevantes para el público, y mucho menos si la columna reconoce, favorece o aplaude la labor de alguien o de algo.
Es curioso como el país se acostumbró que el periodismo sea ácido y crítico, y no positivo y propositivo. Los estudios publicados como el de Cifras y Conceptos dejan ver que las columnas más leídas son las que tienen este perfil y que los lectores no tienen recuerdo o mencionan los columnistas que tienen una postura más académica y positiva.
Es preocupante que la opinión se sesgue a la crítica y al señalamiento, porque pone al pe…

LA INFLACIÓN LA HICIERON LOS REGULADOS, Columna para La República

Como ha pasado los últimos años: la inflación fue buena pero los servicios públicos, la educación y otros servicios no permitieron que fuera más baja.

El DANE reporto que la inflación de 2011 fue de 3,73%, lo cual está dentro del rango del Banco de la República y tranquiliza a más de un inversionista, y es bastante por debajo del aumento del SMLV, que fue de 5,8%, dos puntos por encima del cambio de precios.
Revisando los datos del IPC, se hace evidente que existe un serio problema como lo han mencionado muchos investigadores desde hace tiempo: la inflación mayormente causada por los bienes y servicios con precios regulados. Para 2011 el 46,98% de la inflación, es decir, 1,73% de los 3,73% fueron causados por los regulados. Esto tiene que poner a pensar a las autoridades monetarias y a los defensores del libre mercado, que ven como los esfuerzos por mantener una inflación baja se ven limitado por la indexación de la inflación causada, el aumento del salario mínimo y las fórmulas de cambi…

NO ME GUSTAN LAS PROHIBICIONES, Columna para El Nuevo Siglo

El debate sobre la prohibición de porte de armas en Bogotá es positivo pero parte de una premisa que no he podido entender: ¿Por qué tenemos que prohibir, restringir y limitar a las personas?

Sin duda hay que hacer algo con las armas, pero las armas no matan personas, las personas matan personas. Tener que limitar las libertades de las personas significa que no confiamos que los ciudadanos sean capaces de manejar sus derechos y deberes, por el hecho de que algunos no lo hacen, causando que muchos sean “culpables” por los actos de otros. Debemos construir una sociedad positiva no restrictiva. Debemos educar no limitar. Debemos construir no cercar. Cada restricción causa más delincuencia – porque la define como tal -, genera más violencia y restringe a las personas, pese a que su sentido sea bueno, su aplicación casi nunca es correcta. Por esto personalmente considero que el rol de los mandatarios de este país no debe ser policivo, debe ser formativo. Dictar normas para solucionar los probl…

¿A QUE VELOCIDAD DEBEMOS CRECER?, Columna para La República

Las cifras del PIB son muy buenas y muestran que la inversión comienza a mover la economía junto con la demanda interna. Mientras tanto, en las minutas de la Junta del Banco no es clara la posición sobre la tasa de interés, situación que nos deja una pregunta: ¿a qué velocidad debemos crecer?


Mucho se ha dicho sobre el rol de la política monetaria para mantener un crecimiento sostenido, sobre todo desde la decisión de la política de inflación objetivo; es evidente que desde el artículo sobre inflación y desarrollo de 1994 del hoy Gerente General del Banco, la decisión hacerlo era claro, asegurando el deber constitucional; desde allí bien se puede comprender que el Banco ha actuado desde la funcionalidad de la “política sistemática” de ajuste monetario desde la conocida Ley de Taylor de 1991.

Hoy casi todos los países que tenía inflación objetivo la han abandonado y reconocen que la propuesta de Taylor funcionaba bien en economías grandes y con el entorno económico de los noventa, pero q…