miércoles, 27 de febrero de 2013

HABEMUS PROBLEMAS, Columna para El Nuevo Siglo


La renuncia del Papa es el fenómeno político del año. Se puede decir que es un acto de grandeza, de pureza, de un hombre católico, y también se dice que es la única forma de purgar el Vaticano, tapar los escándalos y causar una gran impunidad.

El mundo entero ve nuevamente el proceso de conclave en menos de una década, mostrando que la designación papal cada vez tiene menos de divina y más de humana. Las intrigas, los nombramientos de cardenales previos, los posibles cambios de normas, las presiones del ala derecha y las de la izquierda, las casas de apuestas apostando abiertamente, las opiniones de los medios y el continuo silencio del óbolo de San Pedro.

La renuncia de Ratzinger será recordada como una de las estocadas más fuertes a la fe católica, porque mostró al mundo que la iglesia es tan corrupta y politizada como cualquier otro estado, y que los flujos de poder van desde nombramientos, impunidad y hasta corrupción. La pederastia, los robos, la vanidad de los cardenales, el ego de los italianos y los deseos de poder de los africanos y americanos, son solo los condimentos de un bacanal político que le dice a los creyentes que el camino está en su fe, porque la institución de la iglesia parece no tener salvación de Dios.

Juan XXIII tuvo la visión de un cambio de la iglesia y el concilio ratificó una pequeña parte de ese espíritu, que fue completamente congelado durante el mandato del Juan Pablo II, que sin duda fue carismático, popular, adorado, excesivamente conservador y tolerante con prácticas espantosas en la iglesia.

Hoy para el católico el camino es la fe: creer ciegamente; porque lo que está pasando no soporta una mínima reflexión sobre la humanización del papado y de la iglesia, y el comienzo del fin de la forma y el fondo de la institución por su exceso de poder, riqueza y arrogancia. Curiosamente mucho se decía sobre la llegada de un Papa que será fatal para la iglesia, quizá esta profecía se ha cumplido: la renuncia del Papa, más allá de ser un acto de humildad, puede terminar siendo el error más grande del Vaticano después de la pérdida de los estados papales. Hoy ya no se adora al Santo Padre, sólo se juega políticamente por su poder, mientras otros ganan dinero apostando a los resultados de la ambición humana.

Colombianada: Quizá la próxima encíclica sea sobre marketing político.

martes, 19 de febrero de 2013

VIENEN REFORMAS, NO CAMBIOS - Columna para Portafolio


El desafortunado y tristemente no inédito enfrentamiento de los ministros de hacienda y trabajo por la necesidad de hacer reformas en los sistemas de salud y pensiones, llega a los 20 años de la promulgación de la ley 100,  porque al parecer toca reformar todo.

Sin duda dos décadas después, las condiciones han cambiado y la ley cumplio muchos de sus objetivos, como aumento de cobertura, creación de sistemas privados de soporte al sistema público, educación ciudadana y mejora de calidad de vida, aunque obviamente la gente del común y los medios de comunicación se centran en sus fallas y casos particulares y escandalosos, pese a que hoy hay más personas cubiertas en salud y pensiones que hace 20 años.

Lo bueno es que se está hablando de reformar no de cambiar o comenzar de cero. Esto significa que simplemente se debe ajustar los sistemas a las nuevas necesidades de los sistemas, que surgen como consecuencia de haber obtenido los objetivos iniciales.

En salud, la discusión debe centrarse en las situaciones potenciales y no en el diagnóstico de la realidad. Al comenzar la ley 100 se estimó que una persona iba una vez al año al médico y que al aumentar la cobertura se requeriría un sistema que soportará 46 millones de atenciones médicas, y lo que ocurrió es que la persona al sentirse asegurada aumento su frecuencia a 4 por año y esto sumado al fenómeno de los recobros y otras situaciones no previstas en el diagnóstico inicial (como los fallos de las cortes), hicieron que el cálculo actuarial fallará y llevará el sistema a una situación de crisis financiera, en un entorno de amplia cobertura, más camas y muchas morbilidades reducidas como el polio y la viruela. Así, debemos comenzar por encontrar el camino de liberar el dinero congelado de los recobros hacía las EPS, con la condición sine qua non de pagar inmediatamente a las IPS, y que estas le paguen al cuerpo médico, logrando así mitigar el problema que causaron médicos, hospitales y aseguradoras, con algún tipo de sanción para los actores, porque todos tienen parte de responsabilidad en los procesos de recobro.

En pensiones, la situación es más confusa, pero lo logros son igual de impresionantes. La ley 100 logro desactivar muy buena parte del esquema pensional solidario con carga al Estado (que es simplemente un esquema Ponzi), liberando al presupuesto nacional de pagos injustos e insostenibles; también logró aumentar la cobertura pensional, porque los independientes han comenzado a entrar al sistema, incluidos los jornaleros del campo y se ha consolidado un sistema de fondos privados que no sólo han aumentado el ahorro privado sino que se han convertido en una importante fuente de recursos para el país. Desafortunadamente hoy sólo hay 17,6 millones de afiliados a fondos de pensiones obligatorias y a sistemas pensionales de prima media (de los cuales solo 7 millones están activos), de los 21 millones de ocupados. En el mismo sentido es impresionante como el 72% del pago de las cesantías pagadas a los fondos de pensiones son retiradas cada año, donde los retiros en su mayoría no son para una situación cesante sino para temas de vivienda.

Así, según diversos estudios en 1993 teníamos una cobertura del 22% en salud y de 23% en pensiones, y a mediados de 2012 se logró llegar al 96% y 81% respectivamente; logrando lo mismo que en el servicio de educación: asegurar la cobertura. Ahora esta ola de reformas debe tener como meta la calidad y el buen servicio, lo cual es mucho más fácil decirlo que hacerlo y requerirá más tiempo que la necesidad política de ambos ministros.

martes, 12 de febrero de 2013

DEL SUPER MERCADO AL CENTRO COMERCIAL, Columna para Portafolio


Sin duda el crecimiento económico que hemos visto en los últimos años ha cambiado al
comprador; según un estudio realizado en RADDAR, pasamos de ser compradores por necesidad, a comprar por calidad, tradición y satisfacción, siendo uno de los cambios más rápidos en mercados emergentes, dejando ver que el comprador no solo se ha sofisticado sino calificado.

En esta misma tendencia, el lugar de compra ha cambiado de una manera importante en ciertos canales; a comienzos de los noventa se nos proclamaba el inevitable fin de la tienda de barrio ante la fuerte expansión del llamado canal moderno, y claramente esto no sucedió; pero ya es evidente un fenómeno paralelo si ocurrió en los canales tradicionales de vestuario y electrodomésticos, donde las dinámicas han sido realmente interesantes. 

En 2005 el 25% de los electrodomésticos se compraban en supermercados y el año pasado esta participación llego a ser del 46%; el vestuario tiene una historia similar pero inversa: en 2005 del total de las compras de prendas el 24% se realizaba en los supermercados y en 2012 la participación fue del 19%. Ambos casos muestran claras dinámicas que se evidencian en el comercio, ya que los supermercados pasan de ser el 20% de las compras de los hogares en el comercio, a ser el 16%.

Esta situación evidencia el campo del comprador y de los canales, lo que obviamente se genera en gran medida en dos variables principales: más marcas de tarjetas de crédito (y su foco hacía la mitad de la pirámide de mercado) y la expansión de los centros comerciales. Pasamos de tener 3,7 millones tarjetas emitidas en 2005 a tener 10,7 millones en 2012, y pasamos de 86 centros comerciales de impacto a tener 184 a final del año pasado.

Esto nos debe llevar a comprender que la formalización que nos pronosticaban en los noventas si llego pero no a las compras de mercado, sino a los bienes semidurables y durables, gracias en gran medida a la colocación de más tarjetas de crédito, y la expansión y cercanía que lograron los centros comerciales (incluyendo su formato de propiedad horizontal única). Esto llego a su punto máximo en 2012 cuando el centro comercial Santa Fé “destronó” a Unicentro como el líder en ventas según la medición de ACECOLOMBIA, dejando ver como los nuevos formatos están llamados a cambiar el entorno.

Los colombianos estamos pasando de comprar en supermercados a comprar en los centros
comerciales, en particular aquellos bienes donde los almacenes de marca y multimarca nos
ofrecen un mayor valor, un mejor servicio y un mejor display; pero esta dinámica nos debe llevar a pensar que el canal tradicional de vestuario se verá afectado, que los productos que no tengan su marca posicionada no estarán en el listado de selección del comprador y aquellos que no estén en un centro comercial con un datáfono tienen clara desventaja. Ya es momento de direccionar la ayuda estatal a la consolidación de activos intangibles y canales comerciales y dejar de pensar en transformaciones productivas sin foco, que si bien son llamativas no hacen más competitivas a las marcas.

sábado, 9 de febrero de 2013

¿PARA QUÉ ESTA PAZ?, Columna para El Nuevo Siglo


Los diálogos en La Habana avanzan mientras FF.AA. matan cabecillas de frentes y las
autodenominadas FARC matan policías, mostrando mutuamente su impotencia para defenderse y su potencial de acciones limitadas pero mediáticamente espectaculares; mientras tanto se debaten en verdades a medias escondidas en manejos de sintaxis y acepciones del lenguaje.

Esta paz que se está buscando tiene como objeto cerrar un capítulo más en la violencia que
padecemos. Nos desmovilizará a todos los guerrilleros de la longeva organización, ni mucho menos cesará los ataques, los secuestros y el narcotráfico, pero cambiará la dinámica de la violencia, de economía y de la sociedad en general.

Es muy fácil y tentador buscar los errores del proceso y usarlos políticamente, más lo que se
necesita es que todos los colombianos nos sumemos a apoyar y aportar la proceso; en el foro agrícola se dio un espacio, y sólo estuvo representada la “sociedad civil de ala izquierda” buscando más conquistas sociales y menos desarrollo económico, y esto ocurrió porque aquellos que podían aportar con ideas tan poderosas como el impuesto de renta presuntiva a tierras de Hernán Echavarría, simplemente no fueron.

No podemos pensar que lograr la paz es esperar que se firme un pacto en La Habana: debemos opinar, aportar, plantear y soportar (en sus diversos significados) esta apuesta; no lo digo por apoyar al gobierno ni mucho menos a esta guerrilla, lo digo porque todos los colombianos estamos de acuerdo con que esto tiene que acabar y es evidente que por la vía de las armas no se va a lograr.

El acuerdo debe llegar a proponer un mecanismo que las ideas de las autodenominadas FARC puedan ser debatidas en el escenario democrático y no por medio de temor, y para eso sin lugar a dudas deberemos aceptar cosas muy difíciles para nuestra idiosincrasia, pero completamente fundamentales, como el perdón, la amnistía y no conocer toda la verdad. En más de 60 años de violencia han pasado muchas cosas, muchas víctimas, muchas pérdidas. Más esto no pude ser la excusa para no seguir adelante.

Yo quiero que mis hijos puedan ver el periódico y no vean una noticia sobre un ataque de esta guerrilla, que puedan disfrutar del campo, de nuestro país; y sé que para que eso pase debo aceptar lo que se acuerde en La Habana, siendo esta acción un verdadero “impuesto” por la paz.

Colombianada: Matar un Guerrillero es matar un colombiano que está equivocado y ha cometido enormes atrocidades pero no por eso puede estar condenado a muerte.

martes, 5 de febrero de 2013

TENER UNA INFLACIÓN BAJA NO BASTA, NI ES BUENO, Columna para Portafolio


Sin duda uno de los mayores logros de la Constitución de 1991 fue la reducción de la inflación en Colombia, y esto debe ser agradecido en su gran mayoría a las políticas de un banco central independiente, que bajo el “impuesto de los pobres” del 30% al 3% en 20 años.

Más caben tres grandes preguntas hoy en el mundo económico: ¿una inflación baja asegura la estabilidad macroeconómica?, ¿se puede seguir hablando de bancos centrales independientes?, ¿es buena una inflación baja en países en vía de desarrollo?; sin duda tres cargas de profundidad al llamado Concenso de Washington, que se encuentra en el foco de los revisionistas.

El FMI acaba de publicar un estudio donde se evidencia que el control de inflación dista mucho de asegurar la estabilidad macroeconómica como en el caso de los Estados Unidos, Turquía, Corea del Sur y Brasil, de hecho que las políticas macroprudenciales pueden no ser efectivas para contener el riesgo sistémico, y todo esto debido a que las políticas macro están fuertemente influencias por tendencias globales que no pueden ser contenidas por acciones locales, por esto lograr vencer la inflación no asegura mucho en el terreno macroeconómica en este entorno globalizado.

En el mismo sentido Joseph Stiglitz y Stephen King confirman lo que es un secreto a voces:
sin duda muchas de las decisiones y la filosofía misma de los bancos centrales son altamente independientes, pero en la realidad la independencia institucional no existe: han sido los bancos centrales los que ha salido a salvar muchos de los problemas financieros de los últimos años.
Esto no afecta la independencia en la toma de políticas monetarias, pero es evidente que para el caso colombiano las presiones de los gremios, de los medios y del mismo gobierno han sido lo suficientemente fuertes para poner a tambalear la independencia pura.

Esto se conjuga en tener una inflación baja. Una inflación baja es el resultado de una serie de políticas que reducen las dinámicas de los precios, y Colombia se ha situado en una franja de inflación sub 4%, que nos pone como un mercado estable en precios, pero por ende claramente susceptible a los cambios de los mismos, ya que si un comprador ve que un producto cambia de precio por encima del 4%, la situación le parecerá injusta y si bien baja de precio mucho, la situación le parecerá insólita y comenzará a hacerse preguntas.

En 2012 logramos una inflación 2,44% porque muchos productos no subieron de precio o
los bajaron, y porque los servicios no pudieron subir tanto debido a la inflación de 2011 y los acumulados dentro del mismo año, causando que no se transmitiera el aumento de los costos fijos (en particular salarios) al precio final; esto no sólo deja ver que la inflación de 2,44% no es un triunfo de política monetaria solamente, sino la consecuencia de un mercado frio que debió bajar precios, hacer descuentos e inclusive importar producto para competir, causando un déficit comercial y serias presiones en el tipo de cambio; situaciones que dejan ver que el Banco al final no están independiente, que la inflación baja no estabilizó nuestra macroeconomía y que los precios bajos fueron consecuencia de la contención de compra. Sin duda mucho por pensar.

sábado, 2 de febrero de 2013

¿CÓMO HARÁ URIBE?, Columna para El Nuevo Siglo


Uribe ya comenzó a mover sus fichas, que más allá de seguir cambiando el tablero político en Colombia, y con lo que hará Santos en muy probable que se lleven por delante los partidos tradicionales.

Uribe liderará un partido que recogerá mucho del conservatismo y de la U; y  Santos unificará a Cambio Radical, el liberalismo y el ala restante de la U, mientras que la izquierda – como siempre – se presentará divida en Polo, Marcha y Pido La Palabra.

Así los tradicionales liberales y conservadores no tendrán candidatos presidenciales y sus listas al Congreso dependerán de sus caciques electorales. Lo que consolida el proceso de pérdida de poder y discurso de los viejos partidos, y la consolidación de los grupos políticos en pos de una persona.

El reto de Uribe no es simple. Bien puede encabezar la lista de su Partido, y asegurar cerca del 30% del Senado, pero esto no asegura que el candidato presidencial que se defina lleve esa misma votación, porque si algo le quedó al elector de la elección anterior es que no es posible “Uribe en cuerpo ajeno”, como se ha mencionado.

Así, el gran reto estará en el Congreso en 2013. Los uribistas tomando filas hacia Uribe (perdiendo control político y cuotas en pleno proceso electoral), los gobiernistas defendiendo al Gobierno (seguramente a expensas de beneficios) y la izquierda criticando todo y sin proponer nada (mientras todos señalarán a Petro como el ejemplo de lo que podría ocurrir).

En este mar de política sin “oxígeno” se debe mover Uribe, aprovechando los ataques de las autodenominadas FARC, el tema del fallo de La Haya y la desaceleración económica, reprochando al Gobierno que los “huevitos” se están rompiendo; pero el manejo de imagen pública no será suficiente para asegurar los votos – que si bien en Antioquia son sólidos – ya en Barranquilla, Cali y Bogotá están embolatados.

El camino “parlamentario” del ex-Presidente no es claro y está lleno de riesgos, porque al dejarse contar nos daremos cuenta de cuántos uribistas “fieles y adeptos” hay en Colombia, y seguramente ese dato será inferior al esperado por él, y al ser vencido por Santos (porque no podrá poner un candidato que lo detenga), su capital político quedará muy golpeado.

Si Uribe no juega bien, en 2014 podemos ver el fin del proceso uribista, la pérdida de su poder y la consolidación de la aristocracia liberal santafereña nuevamente en el poder.

Colombianada: Ya algunos dicen que lo mejor es que Petro renuncie para mandarse a la Presidencia, y así no solo no lo destituyen sino que lo de Bogotá se arregla.
@consumiendo

viernes, 1 de febrero de 2013

¡QUE OSADIA LA DE GILLETE! - Columna para PYM


Yo comienzo a ser calvo y tengo “pelo en pecho” (piernas, torso, espalda y hasta en las orejas). No tengo una barba tupida pero no “estúpida”, más mi hija desde que ha podido me ha hecho saber que no le guste que no me afeite el fin de semana, porque “la barba pica Papá”.

Yo he hecho caso omiso al comentario de Valentina, porque desde hace mucho decidí que no afeitarme el fin de semana es símbolo personal de no uniformarme para la jornada laboral. Curiosamente con mi esposa la situación obviamente es diferente y casi imposible de acertar, y creo que esto le pasa a muchas parejas (o eso espero), porque a veces prefieren que uno no se afeite unos días para tener una “sombra” y parecer algo dejado, lo cual para ellas que están enamoradas tiene un componente sexy importante y algunos días prefiere que uno esté perfectamente afeitado, encorbatado y perfumado; sin duda a nosotros también nos pasa lo mismo con su peinado, maquillado y forma de vestir, al punto que a algunos les encanta una mujer con el pelo húmedo y desarreglado y a otros una moña elegante con un camafeo en el cuello (que es curiosamente parecido a la parte superior de las medias de ligero). Y seguramente seguiremos fallando en esto.

Sin duda, todo esto tiene un componente erótico enorme, más surge de un tema de higiene y de códigos culturales de conducta, imagen y modales occidentales: hay que estar afeitado. De una u otra manera deseamos que los “pelos” no estén el cuerpo como signo de limpieza, y esto ha afectado sin duda mucho más a las mujeres que a los hombres, que deben depilarse las cejas, los pelos de las piernas, el “biquini”, pintarse el bigote y demás, porque la estética actual les plantea que la piel debe ser tersa, suave y cálida, y los pelos no ayudan mucho en esto y hacen que la simetría de la imagen se afecte; y seamos honestos: preferimos a las mujeres sin pelos, se ven mucho más bellas (o así se nos ha enseñado).

La belleza es un imaginario colectivo impuesto. Su definición cambia el tiempo y está ajustada a las tendencias estéticas y los desarrollos tecnológicos conforme a las definiciones de salud y prosperidad del momento; así, en el siglo XVIII la mujer “gordita” era el símbolo sexual, al igual que el hombre, porque demostraba abundancia, gusto y buen comer, hoy claramente es diferente, debemos ser delgados, atléticos y afeitados.

Esta dinámica ha llegado a su punto máximo con la propuesta de Gillete: el hombre se debe afeitar todo el cuerpo. Sin duda esto no es idea de ellos, pero se la están jugando a un cambio cultural estético sin precedentes en Colombia. La apuesta es simple: la nueva imagen del hombre debe ser atlética sumada a una estética limpia, donde los pelos se convierten en el claro enemigo. Curiosamente el “hombre Gillete” siempre ha sido de barba tupida para poder mostrar la afeitada y han vendido que un hombre afeitado es sexualmente atractivo (sin importar que siempre pongan modelos de 1,80 mts, con músculos marcados y sin “gota” de grasa).

Esta osadía es increíble, estupenda y de avanzada, porque nos demuestra que el mercadeo puede adaptar los cambios profundos de la cultura de una manera tajante. Lo cierto es que lo que se ofrece no es nuevo ni innovador ni escandaloso, es simplemente el reconocimiento de una tendencia que es global sobre la nueva estética para el hombre y de su sensualidad; recoge los resultados culturales de la liberación femenina, donde la búsqueda de su pareja ya no tiene que ver con el atractivo económico sino el erótico (como lo plantea Catherine Hakim), porque ya la mujer no necesitan que la protejan ni la mantengan, y por esto ya no bastará para algunas el carro como elemento de seguridad económica y sexual, un lenguaje profundo y de alto conocimiento, la capacidad de hacer reír y divertir e improvisar, tener un cuerpo atlético sino tener el cuerpo afeitado. Conquistar ahora requiere la seguridad de mostrar el cuerpo desarrollado, cultivado y mantenido.

Más allá que eso es muy difícil en una sociedad de carbohidratos como en la que vivimos, pero mensajes como “un árbol sin maleza luce más grande” (sobretodo en videos virales) ha tenido un impacto enorme en el ego masculino, desplazando el concepto “entre más oso más hermoso”. Aún no se si esto ha tenido resultados comerciales, pero sin duda ha causado un golpe cultural enorme en pos de la felicidad actual de las mujeres y un duro cambio de la autoestima del hombre en Colombia. Mucha suerte a Gillete con esto, esto es mercadeo el bueno, del necesario, del enriquecedor.

PORQUE LOS COLOMBIANOS SOMOS POBRES --Revista P&M --

¿Qué se debería entender en Colombia por pobreza? Es una pregunta muy difícil de responder, porque la definición de pobreza es dinámica...