martes, 4 de febrero de 2014

QUE PETRO SE VAYA, Columna para Portafolio

A un mes de la votación por la revocatoria de Petro hay que tomar posición; el año pasado se me hacía equivocada la idea de revocarlo porque no tenía sentido pero si muchas opciones, curiosamente hoy tiene todo el sentido pero pocas opciones. Esta es mi opinión, formada por evidencias claras y no por comentarios de otras personas sobre por qué se debe revocar al Alcalde.

Primero, Petro toma las cifras del DANE para mostrar el menor desempleo y una gran reducción de pobreza, pero oculta la cifra de inflación que claramente no fue buena; Bogotá viene mejorando sus indicadores económicos gracias a la generación de empleo del sector privado y el bono demográfico, que desafortunadamente está llegando a su fin y que explica más del 50% del crecimiento de ingreso per cápita de la ciudad; lo que evidencia que sin importar quien fuera el Alcalde se alcanzarían esos números de desempleo y reducción de pobreza, ya que mayormente son explicados por razones exógenas al plan de desarrollo y en buena medida a políticas de orden nacional.

Segundo, ha actuado contra la ley y las instituciones. El fallo del Procurador ha sido usado de manera impresionante por el mandatario manipulando el sentido del mismo, y llevando un hecho judicial a uno político, convirtiéndose en mártir político, porque se le viola el derecho a sus votantes, cuando fue el quien faltó a las llamadas de atención de los entes de control, irrespetando a sus votantes, causando que el voto por él fuera un voto perdido debido a su incumplimiento de la ley.

Tercero, no ha cumplido su plan de gobierno. Si bien aún tendría la opción de cumplir el plan radicado en la Registraduría, está lejos en metas de jardines infantiles, colegios, metro,  SITP entre otras; la ejecución en muchas secretarías es baja y se ha dedicado a defenderse, hacer política y no a gobernar, usando recursos públicos como los twitter de las secretarías para promover sus manifestaciones, y quizá otros que no han sido investigados.

Cuarto, y que ha pasado desapercibido, el aumento del predial se transforma en un ejercicio demagógico increíble; según el comunicado de Hacienda el impuesto aumenta por estratos así: para Estrato 1 un 7,9%, para 2 un 8,3%, para 3 un 11,4%, para 4 un 15,5%, para 5 un 17,4% y para 6 un 21,5%. Lo que es defendido por el aumento de precios de los inmuebles y el cambio de la relación entre el valor catastral y el precio comercial; pero también puede ser interpretado como un claro desequilibrio hacia las personas que no son adeptas a su mandato y que cuando alguien – como yo – interprete los número así, se causará un debate “social” sobre que los “ricos” deben pagar más.

Desafortunadamente entre su enorme capacidad oratoria y su ejército de abogados el Alcalde ha causado un bullyng político, donde quien que se oponga a su gobierno es un enemigo de la democracia y de la paz; por esto y por muchas más evidencias que no caben este espacio votaré por su revocatoria, y porque creo que es doloroso ver como la falta de Alcalde nos tiene como la ciudad que más ha retrocedido en el país en los últimos años y que me hace pensar en llevarme a mi hijos de acá y eso no tiene sentido.

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